ELECCIONES ANTICIPADAS

Sobisch gana las tres encuestas en redes: ¿por eso el apuro?

Tres encuestas realizadas en redes sociales encendieron las alarmas del poder neuquino. Jorge Sobisch aparece primero en todas, supera ampliamente a Rolando Figueroa y concentra el 51% de los votos positivos a candidatos. ¿Es el resurgimiento del exgobernador lo que explica el apuro oficialista por adelantar el calendario electoral?

Sobisch gana las tres encuestas en redes: ¿por eso el apuro?
Clarín del Sur / Archivo

En política, los números suelen explicar decisiones que los discursos intentan disimular.

Y los últimos números que circulan en el escenario político neuquino podrían ayudar a comprender por qué el gobierno de Rolando Figueroa estaría tan interesado en anticipar las elecciones de 2027.

Un relevamiento de tres encuestas públicas realizadas en Facebook, sobre un total de 2.542 comentarios, arrojó un resultado que difícilmente haya pasado inadvertido en los despachos oficiales: Jorge Sobisch gana en las tres mediciones y obtiene casi tres veces los votos del actual gobernador.

El informe, fechado el 5 de octubre, analizó las publicaciones de Alejandro López Periodista, Zarpala Data y Centenario Denuncia. Después de identificar a quienes habían participado en más de una encuesta y contabilizar un solo voto por persona, quedaron 1.600 participantes únicos.

Los resultados son políticamente significativos. Sobisch obtuvo 619 adhesiones, equivalentes al 38,7% del total. Figueroa quedó muy lejos, con 227 votos, apenas el 14,2%. Detrás aparecen Nadia Márquez, con el 10,8%, y Ramón Rioseco, con el 9%.

Pero hay un dato todavía más inquietante para el oficialismo. Si se consideran exclusivamente los votos emitidos a favor de los candidatos, Sobisch alcanza el 51%, contra apenas el 18,7% de Figueroa. Una diferencia de más de 32 puntos porcentuales.

TRES ENCUESTAS, UN MISMO GANADOR

Lo llamativo no es solamente la magnitud de la diferencia, sino su persistencia. En la encuesta de Alejandro López, Sobisch obtuvo el 40,2%. En Zarpala Data llegó al 42,2%. Y en Centenario Denuncia alcanzó el 36%. Tres páginas diferentes, con públicos distintos y opciones electorales que no siempre coincidían. Sin embargo, el ganador fue siempre el mismo.

Naturalmente, estas consultas digitales no constituyen encuestas científicas ni permiten proyectar resultados electorales sobre el conjunto de los neuquinos. Participan voluntariamente quienes siguen esas páginas, sin un muestreo representativo. Pero tampoco parece razonable ignorar que, en tres espacios diferentes, se repita una tendencia tan marcada.

No demuestran que Sobisch vaya a ganar las elecciones. Demuestran que su regreso está generando una reacción política que merece atención. Y posiblemente mucha preocupación.

EL DATO QUE MÁS PREOCUPA: LA MEMORIA DE GESTIÓN

El informe contiene otro elemento que podría resultar todavía más incómodo para el gobierno. El apoyo a Sobisch no aparece explicado exclusivamente por la militancia histórica del MPN. Los comentarios favorables recuperan recuerdos concretos de su gestión: viviendas, escuelas, obras públicas y mejores condiciones de vida.

Entre los testimonios relevados aparecen expresiones como: "La mejor época de Neuquén fue con Sobisch". "Por él tengo un techo donde vivir". "Siempre estuve en la vereda de enfrente de Sobisch y hoy lo votaría con las dos manos".

Esta última expresión encierra un fenómeno que podría modificar el escenario electoral. Sobisch no estaría recuperando solamente a sus antiguos votantes. También estaría despertando simpatías entre ciudadanos que anteriormente lo enfrentaron.

Y un ciudadano que recuerda aquellos tiempos sintetizó con una frase brutalmente sencilla lo que muchos parecen estar pensando: "El Bigote fue el mejor con presupuestos de mierda. ¿Se imaginan lo que haría con el chorro de guita de Vaca Muerta? ¡Da vuelta la provincia!"

La expresión, tan cruda como contundente, encierra una comparación políticamente peligrosa para el oficialismo. Sobisch gobernó una provincia con recursos considerablemente más limitados que los actuales. Hoy, Neuquén dispone de ingresos extraordinarios provenientes de Vaca Muerta, pero buena parte de la población sigue enfrentando dificultades para acceder a una vivienda, pagar el alquiler o llegar a fin de mes.

La pregunta que empieza a instalarse es inevitable: si Sobisch hizo lo que hizo con mucho menos, ¿qué podría hacer con los recursos que tiene hoy Neuquén?

EL TIEMPO, EL VERDADERO ADVERSARIO DEL GOBIERNO

Aquí aparece una posible explicación del adelantamiento electoral. Sobisch acaba de regresar a la actividad política y todavía se encuentra en una etapa inicial de reorganización de su espacio dentro del MPN. Necesita recorrer la provincia, reconstruir estructuras territoriales, disputar la conducción partidaria y consolidar una alternativa electoral. Todo eso requiere tiempo. Y el tiempo que necesita Sobisch podría ser precisamente el que el oficialismo no quiere concederle.

Si las elecciones se realizan anticipadamente, el exgobernador dispondrá de menos meses para transformar la adhesión que empieza a manifestarse en las redes en organización, candidaturas y votos efectivos. Por el contrario, cuanto más se extienda el calendario, mayores serán sus posibilidades de instalarse nuevamente en el centro de la discusión provincial.

La hipótesis es sencilla: el gobierno podría estar intentando votar antes de que Sobisch termine de organizarse. No hay pruebas de que esa sea la motivación oficial del eventual adelantamiento. Pero los resultados del relevamiento ofrecen un elemento concreto para interpretar la preocupación política que podría existir detrás de esa decisión.

UNA SEGUNDA ALARMA: EL RECHAZO

El estudio también revela que 357 participantes, el 22,3%, eligieron expresiones de rechazo a todos los candidatos. Es decir, la opción de rechazo reunió más adhesiones que el propio gobernador. Sumadas las preferencias por Sobisch y las manifestaciones de rechazo, representan más del 60% de las participaciones clasificadas.

Entre las 82 personas que apoyaron a Sobisch y participaron en más de una encuesta, 73 mantuvieron su preferencia. Una fidelidad del 89%. El regreso del exgobernador, por lo tanto, no parece despertar solamente curiosidad. Entre quienes participaron repetidamente, también muestra un núcleo de adhesión consistente.

¿POR QUÉ TANTO APURO?

El eventual adelantamiento electoral adquiere otra dimensión cuando se lo observa junto con las tensiones internas del MPN y los intentos de limitar la participación política de Sobisch. La controversia alrededor del artículo 72 de la Carta Orgánica partidaria, la frustrada reunión de la Convención y las dificultades para alcanzar el quórum alimentan la percepción de que existe una disputa mucho más profunda que una simple interna partidaria.

Por un lado, un exgobernador que intenta volver a competir. Por el otro, una estructura de poder que enfrenta el riesgo de que esa candidatura termine reorganizando una parte importante del electorado neuquino. En ese contexto, adelantar las elecciones podría tener una ventaja estratégica evidente para quien gobierna: reducir el tiempo disponible para que se consolide una alternativa.

LA PREGUNTA QUE EMPIEZA A CIRCULAR

¿Está Figueroa preocupado por Sobisch? Nadie puede afirmarlo solamente a partir de tres consultas en Facebook. Pero tampoco puede desconocerse que los resultados son contundentes dentro del universo relevado: Sobisch encabeza las tres encuestas, supera ampliamente al gobernador y recoge apoyos que exceden su base partidaria tradicional.

Si esta tendencia se confirmara en estudios representativos, el escenario político neuquino podría resultar mucho más competitivo de lo que imaginaba el oficialismo. Y entonces el apuro electoral tendría una explicación política perfectamente comprensible.

Porque una cosa es adelantar las elecciones para ordenar el calendario institucional. Y otra muy distinta es hacerlo para evitar que un adversario tenga tiempo de crecer.

Tal vez esa sea la pregunta que el gobierno todavía no quiere responder: ¿Quieren adelantar las elecciones porque están seguros de ganar o porque tienen miedo de lo que pueda pasar si esperan?