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TARIFA NEUQUINA

Figueroa volvió a sus orígenes: imita el Plan Platita de su mentor y sponsor Sergio Massa

Rolando Figueroa parece haber recuperado una vieja receta electoral: utilizar los recursos del Estado para anunciar beneficios económicos en la antesala de las elecciones.

Figueroa volvió a sus orígenes: imita el Plan Platita de su mentor y sponsor Sergio Massa
El descuento del 30% alcanza solo a usuarios del EPEN; los de las cooperativas pagan tarifa completa.

Rolando Figueroa parece haber recuperado una vieja receta electoral: utilizar los recursos del Estado para anunciar beneficios económicos en la antesala de las elecciones.

El gobernador presentó la denominada Tarifa Neuquina, una reducción del 30% en los cargos fijos y variables de la electricidad para los usuarios residenciales del EPEN.

El anuncio llega cuando comienza a acelerarse el calendario político de 2027 y reproduce una metodología que los argentinos conocieron durante la campaña presidencial de Sergio Massa en 2023.

El famoso Plan Platita.

La comparación no es casual. Figueroa acompañó políticamente a Massa durante aquella campaña, compartió escenarios con él y respaldó su candidatura presidencial.

La reaparición de Jorge Sobisch en la escena política neuquina agrega presión sobre un gobernador que ahora busca recuperar la iniciativa con anuncios de alivio económico.

El Plan Platita, versión neuquina

La reducción de las tarifas eléctricas es, en principio, una medida favorable para los hogares que atraviesan dificultades económicas.

Pero una política pública debe analizarse también por su oportunidad, financiamiento, alcance y duración.

¿Por qué Figueroa anuncia ahora una rebaja del 30%, después de casi tres años de gobierno y cuando se aproximan las elecciones?

¿Cuánto tiempo durará? ¿Continuará después de las elecciones de 2027? ¿Cuál será su costo total?

La semejanza con la estrategia electoral de Massa reside en esa combinación: alivio económico inmediato, fuerte impacto publicitario y preguntas pendientes sobre la sostenibilidad.

La comparación política resulta difícil de ignorar.

El 34% con descuento. El 66% afuera

La contradicción más grave del anuncio no está solamente en su oportunidad electoral.

Está en quiénes reciben el beneficio y quiénes quedan excluidos.

El Gobierno destaca que la rebaja alcanzará a más de 96.000 suministros residenciales, equivalentes al 87% de los clientes del EPEN.

Pero ese 87% no representa a la población provincial.

Según una estimación difundida desde el ámbito cooperativo, aproximadamente el 66% de los habitantes de Neuquén quedaría fuera de la medida. Esa proporción requiere todavía una comprobación con datos oficiales de población y cobertura eléctrica.

Los usuarios de CALF en Neuquén capital, de la cooperativa de Plottier, de CEEZ en Zapala y de COPELCO en Cutral Có y Plaza Huincul no están comprendidos en el descuento.

Para algunos neuquinos, la luz será un 30% más barata en los cargos alcanzados. Para otros, no habrá ninguna rebaja equivalente.

Y la diferencia no depende necesariamente del ingreso familiar, del patrimonio ni de la necesidad económica.

Depende de quién distribuye la electricidad.

El contraste más escandaloso: Cumelén con descuento y los barrios populares sin él

La desigualdad se vuelve particularmente visible cuando se comparan las zonas comprendidas en el programa.

En Villa La Angostura, abastecida por el EPEN, se encuentra el exclusivo barrio Cumelén, donde tiene una residencia el expresidente Mauricio Macri, reconocido por su importante patrimonio.

El diseño anunciado permite que los suministros residenciales elegibles de esa zona soliciten el descuento del 30%, sin que se haya informado una exclusión general por patrimonio elevado.

Eso no significa que Macri ya haya solicitado o recibido el beneficio. Pero plantea una pregunta inevitable:

¿Por qué el sistema permitiría subsidiar una residencia de altísimo valor mientras deja afuera a familias de barrios populares de Neuquén capital?

El contraste se repite entre zonas residenciales de alto poder adquisitivo atendidas por el EPEN en Centenario y los barrios más vulnerables de la capital.

Entre esos ejemplos aparece La Comarca, un barrio cerrado de Centenario, frente a sectores populares de Neuquén capital.

La misma discusión alcanza al juez del Tribunal Superior de Justicia Evaldo Moya, funcionario que percibe una remuneración judicial elevada. Su eventual acceso al descuento dependería de que el suministro de su vivienda estuviera efectivamente alcanzado por el programa y de que realizara la inscripción correspondiente.

Mientras tanto, los vecinos de Colonia Nueva Esperanza, Confluencia, Valentina Sur y otros sectores de menores ingresos de Neuquén capital seguirán sin acceder a la rebaja provincial del 30% por estar abastecidos por CALF.

No se trata de cuestionar el derecho de ningún ciudadano a recibir un beneficio establecido legalmente.

Se trata de cuestionar el criterio utilizado para distribuirlo.

Una política que pretende aliviar el bolsillo de las familias no puede ignorar la capacidad económica de los hogares y utilizar como principal frontera el mapa de las distribuidoras.

El resultado es una paradoja: una residencia de lujo puede estar dentro del sistema de descuentos mientras una familia con dificultades para pagar la luz queda afuera.

No es una discusión entre ricos y pobres de distintas ciudades. Es una discusión sobre el uso equitativo de recursos que pertenecen a toda la provincia.

Las cooperativas, afuera: ¿una decisión tarifaria o un mensaje político?

Las cooperativas eléctricas forman parte de la historia de numerosas ciudades neuquinas. Son entidades constituidas para prestar servicios esenciales y tienen una relación directa con las comunidades a las que abastecen.

Sin embargo, el nuevo esquema provincial deja afuera a sus usuarios.

Figueroa sostiene que el EPEN presta servicios en localidades y zonas rurales donde los costos de distribución son mayores. Esa diferencia puede justificar políticas específicas de compensación.

Pero no explica por qué un programa presentado como alivio para los neuquinos debe excluir a los hogares atendidos por cooperativas.

El Gobierno debería explicar por qué no diseñó un sistema que permitiera trasladar a esos usuarios una ayuda equivalente.

¿Existieron negociaciones? ¿Se ofrecieron mecanismos alternativos? ¿Hay una decisión de ampliar el programa?

También corresponde despejar cualquier sospecha de que las diferencias políticas con las conducciones cooperativas puedan estar influyendo en el diseño del beneficio.

Porque los vecinos no eligen libremente qué distribuidora presta el servicio en su domicilio.

Y ningún neuquino debería pagar una factura más cara por una disputa institucional o política que no le pertenece.

El costo de una promesa que puede crecer

El descuento se aplica sobre cargos tarifarios que pueden variar por factores ajenos al control provincial, como las modificaciones del precio mayorista de la energía.

Esto significa que, si esos cargos aumentan, también puede aumentar el monto que el Estado deberá aportar para sostener la rebaja.

Sin una estimación plurianual y reglas presupuestarias claras, el Gobierno puede estar comprometiendo recursos futuros sin explicar cuánto terminará costando.

Tampoco se ha difundido una auditoría integral de los costos de distribución del EPEN que permita determinar si existen gastos que podrían reducirse antes de trasladarlos a las tarifas.

Una revisión equivalente de los cuadros tarifarios de las cooperativas permitiría comparar costos y diseñar compensaciones transparentes.

Figueroa anuncia cuánto pagarán menos algunos usuarios, pero debe explicar cuánto pagarán todos los neuquinos para financiarlo.

¿Un descuento hasta que pasen las elecciones?

La gran incógnita es la duración.

Si el Gobierno pretende demostrar que está desarrollando una verdadera política de alivio tarifario, debería garantizar su continuidad, establecer reglas transparentes y extender el beneficio a los usuarios de las cooperativas.

Una alternativa sería crear un sistema provincial de subsidios a la demanda, acompañado por una auditoría de los cuadros tarifarios y un programa de estabilidad eléctrica de cinco años.

Bajo ese modelo, la ayuda seguiría al usuario elegible, independientemente de que su factura fuera emitida por el EPEN o por una cooperativa.

Eso permitiría proteger a las familias sin depender de anuncios circunstanciales.

Pero mientras no exista una garantía clara sobre la duración del beneficio, persistirá la pregunta sobre su continuidad después de las elecciones.

Massa perdió las elecciones. Figueroa recupera su receta

Sergio Massa convirtió las medidas de alivio económico de corto plazo en uno de los rasgos distintivos de su campaña presidencial de 2023.

Ahora Figueroa, que compartió aquella experiencia política, parece haber encontrado inspiración en la misma receta.

Con una diferencia que agrava la controversia: su Plan Platita eléctrico ni siquiera alcanza a todos los hogares de la provincia.

Nadie debería cuestionar que se reduzcan las tarifas.

Lo que corresponde cuestionar es la posible utilización electoral de una política pública, su aplicación desigual y la ausencia de garantías sobre su continuidad.

Complicaciones para la pata PRO de Neuquinizate: el problema de seguir a un camaleón

Como buen camaleón político, al que ya todos parecen haber descubierto, Figueroa pasa del Plan Platita de Sergio Massa a los elogios a Javier Milei sin que se le mueva un pelo.

Esta contradicción coloca en una situación particularmente incómoda a la pata PRO de Neuquinizate.

Leticia Esteves y Marcelo Bermúdez deberían explicar públicamente qué opinan de este nuevo brote populista-kirchnerista de Figueroa.

¿Comparten esta política de subsidios? ¿Avalan que se utilicen recursos provinciales para beneficiar solamente a una parte de los neuquinos?

¿Consideran razonable que una residencia de lujo ubicada en el área del EPEN pueda acceder al descuento mientras una familia de Colonia Nueva Esperanza, Confluencia o Valentina Sur queda excluida?

¿O sus convicciones económicas quedaron subordinadas a las necesidades electorales del gobernador?

Si no aclaran su postura, quedará flotando una conclusión difícil de disimular: que la ambición por los cargos y los espacios de poder está muy por encima de las convicciones políticas que dicen defender.

Porque seguir a un camaleón tiene un problema: nunca se sabe de qué color habrá que vestirse mañana.

El Plan Platita cambió de protagonista

Massa perdió las elecciones de 2023, pero su receta política parece seguir vigente en Neuquén.

Figueroa podrá cambiar de discurso, de aliados y de estrategia, pero este anuncio vuelve a poner sobre la mesa una vieja forma de hacer política: presentar como una conquista del Gobierno lo que se financia con el dinero de todos los ciudadanos.

Y esta vez existe una contradicción adicional: los recursos son provinciales, pero el alivio tarifario no tiene alcance provincial.

Según las estimaciones difundidas, alrededor del 66% de la población neuquina quedaría excluida del beneficio.

Una política verdaderamente justa debería explicar por qué permite subsidiar consumos residenciales en barrios exclusivos mientras deja sin una ayuda equivalente a miles de hogares trabajadores y vulnerables.

No alcanza con repartir descuentos cuando se acercan las elecciones. Hay que explicar de dónde sale la plata, cuánto durará el beneficio y por qué tantos neuquinos quedan afuera.

FIGUEROA PODRÁ PASAR DEL PLAN PLATITA A LOS ELOGIOS A MILEI, PERO NO PUEDE PRETENDER QUE LAS CONTRADICCIONES DESAPAREZCAN CON CADA CAMBIO DE DISCURSO.

EL PLAN PLATITA CAMBIÓ DE PROTAGONISTA. AHORA TIENE VERSIÓN NEUQUINA: DESCUENTOS EN ZONAS DE LUJO Y FACTURAS SIN REBAJA PARA MILES DE FAMILIAS DE LOS BARRIOS POPULARES.

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