Último momento

Figueroa se acordó de la Policía después de tres años: ¿el efecto Sobisch?

Con presupuestos inéditos durante casi tres años de gestión, el gobernador Rolando Figueroa anunció ahora un ambicioso plan de 77 obras para dependencias policiales.

Con presupuestos inéditos durante casi tres años de gestión, el gobernador Rolando Figueroa anunció ahora un ambicioso plan de 77 obras para dependencias policiales. La decisión llega en medio de versiones sobre una encuesta reservada entre efectivos que habría mostrado un altísimo respaldo al regreso de Jorge Sobisch. ¿Preocupación por las condiciones laborales o alarma política ante el crecimiento del exgobernador?
El Gobierno provincial presentó este miércoles un plan denominado Construir Seguridad, que contempla 77 intervenciones en comisarías y otras dependencias policiales de Neuquén.
El anuncio podría ser una buena noticia para los efectivos que diariamente deben cumplir sus funciones en instalaciones deterioradas. Sin embargo, hay una pregunta inevitable: ¿por qué recién ahora?
Figueroa lleva casi tres años gobernando Neuquén. Durante ese período dispuso de presupuestos de una magnitud extraordinaria, favorecidos por los recursos que genera Vaca Muerta.
Sin embargo, fue su propio ministro de Seguridad quien, durante la presentación, reconoció sentir vergüenza por las condiciones en las que trabaja el personal policial.
Tres años después, el Gobierno parece haber descubierto una realidad que los policías conocen y padecen todos los días.
UNA ENCUESTA QUE HABRÍA ENCENDIDO LAS ALARMAS
Según información que circula en ámbitos vinculados a la fuerza, el Gobierno habría recibido los resultados de una encuesta reservada realizada entre integrantes de la Policía provincial.
El relevamiento, cuyo contenido y metodología no fueron difundidos públicamente, habría mostrado un porcentaje muy elevado de respuestas favorables al regreso de Jorge Sobisch.
De confirmarse, el dato tendría una fuerte significación política.
Sobisch conserva una identificación histórica con sectores de la institución policial, y un eventual respaldo significativo dentro de la fuerza podría representar una señal de preocupación para el oficialismo de cara a 2027.
La hipótesis que circula es que esos resultados habrían encendido las alarmas del Gobierno y acelerado la decisión de exhibir inversiones en seguridad.
No existe, por ahora, documentación pública que permita confirmar esa relación causal. Pero la coincidencia temporal abre un interrogante político que merece una explicación.
77 OBRAS ANUNCIADAS NO SON 77 OBRAS TERMINADAS
La presentación oficial estuvo acompañada de imágenes y proyectos de futuras dependencias.
De acuerdo con testimonios provenientes del ámbito policial, efectivos habrían sido convocados a participar presencialmente o mediante videoconferencia para escuchar los anuncios.
También señalan que, mientras se exhibían proyectos de nuevas instalaciones, personal de la Comisaría 21 continúa desempeñando sus tareas en tráileres debido a las intervenciones edilicias.
La diferencia entre mostrar proyectos y entregar edificios terminados no es menor.
Los policías no necesitan que les expliquen cómo están sus comisarías. Necesitan que las arreglen.
FIGUEROA TAMBIÉN FUE PARTE DE LOS GOBIERNOS QUE CRITICA
Durante su intervención, el gobernador cuestionó las obras que otras administraciones no realizaron.
Pero omitió un dato de su propia trayectoria política: Figueroa también ocupó cargos de responsabilidad en gobiernos provinciales anteriores.
Por lo tanto, no puede presentarse como un observador completamente ajeno a la historia administrativa que hoy cuestiona.
Y mucho menos puede eludir una pregunta central: ¿qué hizo durante sus propios tres años de gestión para modificar las condiciones laborales que ahora su ministro reconoce como vergonzosas?
TARDE: LA CONFIANZA NO SE RECUPERA CON RENDERS
El Gobierno parece apostar a que una batería de anuncios alcance para reconstruir su relación con los integrantes de la fuerza.
Pero la confianza no se compra con promesas ni se recupera mediante una presentación institucional.
Si los resultados de la encuesta reservada son los que describen las fuentes, el problema de Figueroa sería bastante más profundo que el estado edilicio de las comisarías.
Sería un problema de credibilidad.
Porque después de casi tres años de gestión, los policías tienen elementos suficientes para evaluar lo que el Gobierno hizo, lo que dejó de hacer y lo que recién ahora promete realizar.
El anuncio de las 77 obras puede llegar a ser una buena noticia para la Policía neuquina. Pero también podría estar revelando que el Gobierno comenzó a preocuparse por una institución que, según esas versiones, mira con renovada simpatía hacia Jorge Sobisch.
Y si esa es la explicación del repentino interés oficial, el mensaje político resulta evidente:
Figueroa puede anunciar todas las obras que quiera. Lo que no puede recuperar de un día para otro son tres años de confianza perdida.

Te puede interesar