Vaca Muerta no la inventó Jorge Sapag: la historia que pretende borrar
El desarrollo de Vaca Muerta comenzó mucho antes de que Jorge Sapag llegara a la gobernación.
El desarrollo de Vaca Muerta comenzó mucho antes de que Jorge Sapag llegara a la gobernación. Durante los gobiernos de Jorge Sobisch se consolidaron inversiones petroleras, se negociaron acuerdos estratégicos y se sancionó la ley que fortaleció las facultades provinciales sobre los hidrocarburos. Incluso los primeros estudios específicos sobre el potencial no convencional comenzaron en 2007, cuando Sobisch todavía gobernaba Neuquén. La historia que Sapag parece querer adjudicarse es, en realidad, el resultado de décadas de trabajo y de gobiernos del MPN que lo precedieron.
Jorge Sapag volvió a hablar de Vaca Muerta y a reivindicar su protagonismo en el desarrollo de los hidrocarburos no convencionales.
Sin embargo, su relato deja en segundo plano una parte fundamental de la historia: Vaca Muerta no nació con Sapag. Cuando asumió en diciembre de 2007, buena parte de las condiciones que permitieron su desarrollo ya estaban construidas.
Y hay documentos oficiales que lo demuestran.
UNA HISTORIA QUE COMENZÓ EN 1918
La historia petrolera neuquina comenzó con el Pozo N.º 1 de Plaza Huincul, en 1918. Desde entonces, generaciones de trabajadores, geólogos, ingenieros y técnicos fueron desarrollando una de las cuencas hidrocarburíferas más importantes del país.
La formación Vaca Muerta ya había sido identificada geológicamente en 1931.
Durante décadas, YPF exploró, perforó y construyó infraestructura, mientras los gobiernos del Movimiento Popular Neuquino, desde Felipe Sapag y Pedro Salvatori hasta Jorge Sobisch, fueron protagonistas de la consolidación de la provincia petrolera.
Los grandes yacimientos, los gasoductos, las empresas de servicios y la formación de trabajadores especializados no aparecieron mágicamente cuando Jorge Sapag llegó al poder.
Fueron el resultado de décadas de inversión y decisiones políticas de sus antecesores.
SOBISCH Y LOS ANTECEDENTES QUE SAPAG NO PUEDE IGNORAR
Durante el gobierno de Jorge Sobisch se adoptaron decisiones estratégicas para el desarrollo hidrocarburífero.
En el año 2000, la Provincia participó de un acuerdo con la Nación y Repsol-YPF que contemplaba inversiones por aproximadamente 8.000 millones de dólares hasta 2017, destinadas a exploración, desarrollo de reservas e infraestructura.
El acuerdo fue aprobado mediante el Decreto Nacional 1252/2000.
Hay un dato que merece recordarse: Jorge Sapag era vicegobernador de Sobisch y participó personalmente de aquellas negociaciones.
En 2006, durante la última gobernación de Sobisch, se sancionó la Ley Nacional 26.197, conocida como ley corta de hidrocarburos, que consolidó las facultades provinciales sobre las concesiones petroleras.
Y en 2007, el gobierno de Sobisch impulsó una auditoría sobre las inversiones comprometidas por Repsol-YPF, reclamando el cumplimiento de obligaciones asumidas años antes.
No se trataba de una provincia que esperaba pasivamente el descubrimiento de su riqueza. Existía una política hidrocarburífera activa, con inversiones, negociaciones, controles y planificación.
LA PRUEBA MÁS CONTUNDENTE: EL INFORME MOSCONI
En 2012 se publicó el Informe Mosconi, documento oficial que reconstruyó el proceso de desarrollo de los hidrocarburos no convencionales.
En su página 80 aparece una afirmación reveladora:
“El análisis de las rocas generadoras desde la perspectiva no convencional fue iniciado por YPF en el año 2007”.
El informe explica que durante 2007 y 2008 YPF comenzó a recopilar información geológica y geoquímica que posteriormente permitió identificar el enorme potencial de Vaca Muerta.
Jorge Sapag asumió el 10 de diciembre de 2007.
Es decir, cuando llegó al gobierno, YPF ya había iniciado el proceso técnico que conduciría al desarrollo no convencional.
El informe no atribuye esos estudios al gobierno de Sobisch, sino a YPF. Pero confirma que comenzaron durante su última gestión y antes de la llegada de Sapag.
Ese dato cambia sustancialmente el relato de quién hizo qué en la historia de Vaca Muerta.
SAPAG FUE PARTE DE UNA ETAPA, NO EL CREADOR DE VACA MUERTA
Nadie puede negar que durante el gobierno de Jorge Sapag se produjeron avances importantes en la explotación comercial de los hidrocarburos no convencionales.
Pero una cosa es gobernar durante una etapa de expansión y otra muy distinta es pretender apropiarse del origen de todo el proceso.
Sapag recibió una provincia con décadas de desarrollo petrolero, infraestructura consolidada, empresas especializadas, conocimiento geológico y un marco jurídico que había sido fortalecido antes de su llegada.
También recibió una política de inversiones de largo plazo negociada durante el gobierno de Sobisch, en la que él mismo había participado.
La historia de Vaca Muerta no puede contarse comenzando en diciembre de 2007.
Felipe Sapag, Pedro Salvatori y Jorge Sobisch fueron protagonistas de la construcción de la provincia petrolera que hizo posible el desarrollo posterior de Vaca Muerta.
Y detrás de ellos estuvieron miles de trabajadores y técnicos neuquinos que construyeron esa realidad durante generaciones.
Jorge Sapag tiene derecho a reivindicar sus decisiones. Lo que no corresponde es transformar el mérito de una etapa en la apropiación de una historia colectiva.
Vaca Muerta no tiene un inventor político. Mucho menos un dueño.
Tiene casi 110 años de historia petrolera detrás. Y esa historia no comenzó con Jorge Sapag.